Overblog Todos los blogs Blogs principales Literatura, Historietas y Poesía
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU
Publicidad
El burladero

PUNTO DE INFLEXIÓN

5 Noviembre 2017 , Escrito por lacosanostra

 

Nos hemos asomado al borde del precipicio y ha faltado tan solo un pequeño empujón para despeñarnos. Sin embargo, tras haber superado el peligro inminente, seguimos colgados de una frágil rama que amenaza con quebrarse al menor movimiento en falso. El problema de Cataluña va más allá del enfrentamiento entre  independentistas y unionistas, es claramente un dilema que penetra en lo más profundo de las entrañas, allá donde se alojan los sentimientos viscerales, alejados del territorio de la razón y de la lógica. El nacionalista/independentista no es un loco trastornado que deforma la realidad para ajustarla a su capricho, ni un fanático que obedece ciegamente las consignas marcadas por la cúpula de su partido, no, no es algo tan simple. Es un ser humano que en nada se diferencia de los que postulan la unidad y tan convencido como ellos de su causa, así como del amor que profesa a su patria y su bandera, obsesionado en despojarla de las ataduras que la unen al país de origen al que, a base de acumular odio, de sumar diferencias y poner barreras, han acabado por considerar como el peor de sus enemigos. No hay nada como encontrar un enemigo común, al que achacarle todos los males y fracasos propios, para conseguir la adhesión del pueblo. Este es el primer mandamiento de todos los nacionalismos y todas las dictaduras. Lo han ido incorporando a su ADN, incrustando, generación tras generación, el gen nacionalista en cada una de sus células hasta conformar con ellas los tejidos y órganos de su cuerpo. El punto de inflexión en el que nos encontramos determinará el futuro hacia una de dos posibles direcciones. La primera, de no poner remedios efectivos, nos llevará a la definitiva ruptura, dolorosa, traumática, inevitable y segura. Podemos imponernos con la fuerza de la legalidad, incluso llegar a vencer con las armas, pero la brecha se haría entonces tan profunda y extensa que no habría ya puentes capaces de superarla. El victimismo crecería como virus letal alcanzando inexorablemente a los que aun mantuvieran posturas tibias o contrarias. La segunda dirección, por contra, nos llevaría por un largo y tortuoso camino hacia una hipotética reconciliación, aunque se prolongaría a lo largo de varias generaciones, desandando el sendero que durante cuarenta años, o varios siglos, ha sido transitado por el nacionalismo irredento. La educación, la propaganda, los medios de comunicación, sumados a unas dosis ingentes de afecto, correctamente utilizados, mostrando y demostrando la realidad sin tapujos y puliendo con paciencia las aristas de la convivencia, pueden llevarnos a reconstruir los lazos y a derribar las berreras, los muros y las fronteras, que no deberían tener sentido en un mundo globalizado y dentro de una Europa que necesita crecer unida, con respeto a las diferencias, la idiosincrasia, las tradiciones y costumbres de cada uno de los países que la integran. Debemos elegir ahora el camino a seguir siendo conscientes de lo que nos jugamos. Por desgracia tenemos una generación de políticos que distan mucho de estar a la altura necesaria  para afrontar el momento histórico que nos ha tocado vivir.

Publicidad
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post